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Divulgaciónpor Sara Puerta11 min de lectura

Rogelio Salmona: el arquitecto que le devolvió a Colombia su lenguaje propio

Vol 2 de la serie de 30 arquitectos: la vida, las obras fundamentales y las 7 señales para reconocer un edificio de Rogelio Salmona.

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Rogelio Salmona: el arquitecto que le devolvió a Colombia su lenguaje propio

Hay decisiones profesionales que definen una vida entera. Rogelio Salmona tomó una de esas decisiones a mediados de los años cincuenta, cuando regresó a Colombia después de casi una década trabajando en el estudio de Le Corbusier en París. Cualquier arquitecto joven en esa situación habría vuelto con la ambición de replicar el lenguaje del maestro europeo. Cajas de hormigón visto, grandes ventanales horizontales, pilotis, los cinco puntos de la arquitectura moderna aplicados al contexto colombiano.

Salmona hizo justo lo contrario. Volvió y se dedicó, durante más de cincuenta años, a construir una arquitectura profundamente colombiana. Con ladrillo tolete artesanal fabricado en chircales de la sabana de Bogotá. Con recorridos inspirados en la arquitectura mudéjar española. Con formas macizas que dialogan con las tradiciones prehispánicas. Con patios interiores que recuerdan las casas coloniales latinoamericanas. Con manos de albañiles colombianos que aprendieron un oficio ancestral y lo elevaron a arte.

El resultado de esa decisión es hoy considerado el legado arquitectónico más importante de Colombia en el siglo XX, y probablemente uno de los cinco o seis legados más importantes de toda América Latina, al nivel de Luis Barragán en México (Vol 1 de esta serie), Niemeyer en Brasil o Villanueva en Venezuela. Este es el segundo artículo de la serie de 30 arquitectos que estamos conociendo juntos, y le pertenece por derecho propio.

En este capítulo voy directo al catálogo cronológico de sus obras fundamentales y a las señales prácticas para reconocer un edificio suyo cuando lo veas. La biografía completa, el marco teórico del recorrido, el análisis del ladrillo como material y el debate patrimonial reciente los cubrí en detalle en dos textos previos: Torres del Parque y la obra maestra de Salmona en el corazón de Bogotá y las escaleras de Salmona: por qué son irrepetibles y qué significa realmente perder una. Aquí me concentro en el mapa completo de la obra y en la guía de identificación.


Bio en tres párrafos

Rogelio Salmona nació en París el 28 de abril de 1929 en una familia judía sefardí de origen español. A los dos años la familia se trasladó a Colombia, y su infancia transcurrió en Bogotá, en el Liceo Francés, con bilingüismo desde niño y contacto directo con la arquitectura popular colombiana (ladrillos rojos de la sabana, patios coloniales, cerros orientales). En 1945, a los 16 años, entró a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, donde fue estudiante de la vanguardia moderna colombiana (entre ellos el joven Fernando Martínez Sanabria).

En 1948, cuando tenía 19 años, Le Corbusier visitó Bogotá invitado a diseñar el plan piloto de la ciudad. Salmona quedó fascinado y al año siguiente se trasladó a París, donde trabajó nueve años en el estudio del maestro (1948-1957), participando en proyectos como el Convento de La Tourette y la Unidad Habitacional de Marsella. Paralelamente estudió en la Sorbona con el historiador Pierre Francastel, quien le enseñó algo que Le Corbusier no le enseñaba: que la arquitectura no puede ser universal ni descontextualizada, que cada arquitectura verdadera responde a un lugar, una historia y una cultura específica. Esa doble formación (Le Corbusier + Francastel) fue lo que hizo posible después su lenguaje único. Sin uno, no habría tenido el rigor moderno. Sin el otro, habría sido un imitador europeo más en América Latina.

Regresó a Colombia en 1957 con 28 años. Trabajó durante décadas construyendo un lenguaje que combinaba tres raíces conceptuales que él mismo reconocía: la arquitectura mudéjar española (celosías caladas, patios, recorrido, ladrillo como material expresivo), la arquitectura prehispánica (masa, peso, horizontalidad, ceremonial del espacio) y la arquitectura popular colombiana (patios para ventilación, cubiertas para la lluvia, muros gruesos, ladrillo tolete). El detalle completo de esas tres raíces y de cómo trabajan en cada edificio lo cubrí en el texto sobre las escaleras. Aquí paso directo al catálogo.


Catálogo cronológico de las obras fundamentales

Torres del Parque (Bogotá, 1962-1970). Tres torres residenciales de ladrillo rojo junto al Parque de la Independencia y frente al Cerro de Monserrate. Su obra manifiesto, donde sintetizó por primera vez todos los elementos de su arquitectura madura: ladrillo tolete como piel única, diálogo con el paisaje, recorridos como coreografía, cubiertas escalonadas, espacio público integrado. El deep dive completo, con la historia del proyecto y su papel en la arquitectura colombiana del siglo XX, está en el texto dedicado.

Casa de Huéspedes Ilustres (Cartagena, 1978-1982). Ubicada en una península de la bahía de Cartagena de Indias, esta casa oficial del gobierno colombiano para recibir a jefes de Estado extranjeros es considerada por muchos su obra maestra. Aquí Salmona llevó a máxima expresión el uso del agua (canales, fuentes, espejos que dialogan con el mar cercano), el manejo de los patios y las terrazas escalonadas, la integración con el paisaje tropical, y el uso de materiales locales (piedra coralina, ladrillo, cubiertas abovedadas). Ganó el Premio Nacional de Arquitectura en 1986 y fue reconocida como la obra latinoamericana más importante de la década de los ochenta. Menos fotografiada que Torres del Parque por estar en una península de acceso restringido, pero considerada por buena parte de la crítica como la cima de su carrera.

Museo del Oro Quimbaya (Armenia, 1984-1985). Un museo dedicado a la cultura Quimbaya, con patios concatenados atravesados por canales de agua, geometrías inspiradas en las culturas prehispánicas colombianas. Una obra que dialoga profundamente con el contexto cultural que exhibe: la arquitectura no comenta el contenido, lo continúa.

Archivo General de la Nación (Bogotá, 1988-1992). Un edificio institucional donde Salmona dio un salto cualitativo en el manejo del ladrillo. Alberga un patio circular central envuelto en un recinto cuadrado, con una composición fuertemente influenciada por Louis Kahn (uno de los arquitectos que Salmona más admiraba). Las fachadas presentan huecos cuadrados que en ocasiones están velados con celosías caladas de ladrillo, un guiño directo a la tradición mudéjar. El edificio se abre hacia la Iglesia del Carmen en el Cerro de Monserrate, integrándose con el paisaje bogotano. Uno de los preferidos por los estudiantes de arquitectura colombianos.

Edificio de Posgrados de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional (Bogotá, 1995-2000). Uno de los proyectos más queridos por el propio Salmona. Un edificio universitario que combina aulas, oficinas y espacios de encuentro alrededor de una serie de patios y recorridos. La sofisticación del manejo del ladrillo y del agua alcanza aquí niveles muy altos. Es un edificio para caminar, para descubrir, para habitar académicamente. Cuando estás dentro, casi no eres consciente de estar en un edificio universitario: es una secuencia de patios, escaleras, terrazas y umbrales que parece una pequeña ciudadela dentro del campus.

Parque Biblioteca Virgilio Barco (Bogotá, 2001). Ubicado en el Parque Simón Bolívar, es una de las obras públicas más queridas de Bogotá. Una biblioteca hundida en el paisaje, con cubiertas verdes escalonadas que se integran con el parque circundante. Espacio público de altísima calidad que ha transformado la vida cultural de esa zona de la ciudad. Es también prueba de que la arquitectura de calidad puede estar al servicio de la vida pública sin necesidad de convertirse en monumento.

Eje Ambiental de Bogotá (2001-2005). Una intervención urbanística fundamental en la avenida Jiménez de Quesada. Recuperó el río San Francisco (que había sido canalizado bajo el asfalto), lo destapó, y creó un paseo peatonal con agua abierta. Un ejemplo pionero en Colombia de recuperación de agua urbana, contemporáneo del caso mundialmente famoso del Cheonggyecheon en Seúl. Muestra que Salmona no era solo arquitecto de edificios: también entendía la ciudad como sistema y sabía intervenirla a escala urbana.

Múltiples viviendas y conjuntos residenciales, decenas de casas particulares, colaboraciones institucionales y conjuntos de vivienda social, todos siempre con la misma exigencia de calidad.


UNESCO 2026: la candidatura como Patrimonio Mundial

En este momento, cuatro obras de Salmona son candidatas oficiales de Colombia para ser declaradas Patrimonio Mundial de la UNESCO: las Torres del Parque, el Archivo General de la Nación, el Edificio de Posgrados de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional y el Parque Biblioteca Virgilio Barco. Si la candidatura prospera, será uno de los reconocimientos internacionales más importantes que haya recibido la arquitectura latinoamericana moderna. Salmona pasaría a compartir el nivel de reconocimiento con figuras como Barragán (cuya Casa Estudio ya es Patrimonio Mundial desde 2004) y a consolidar a Colombia como referente arquitectónico continental.


El debate patrimonial reciente

En agosto de 2026 estalló una polémica que puso a Salmona nuevamente en las noticias. Un estudio de diseño en Bogotá remodeló un apartamento en el conjunto Altos de Santana, un edificio de Salmona protegido como Bien de Interés Cultural, y demolió sin autorización la escalera original de ladrillo, reemplazándola por una escalera contemporánea de vidrio con luces LED. La Fundación Rogelio Salmona, la Alcaldía de Bogotá y buena parte del gremio arquitectónico reaccionaron con dureza. La discusión ha reabierto un debate importante sobre la protección del patrimonio moderno colombiano. El deep dive completo sobre por qué las escaleras de Salmona son irrepetibles como piezas del recorrido que él diseñaba, y qué significa realmente perder una, está en el texto dedicado a este caso.


Las siete señales para reconocer un Salmona

Aquí va la guía práctica para identificar una obra de Salmona (o influencia directa) cuando la veas en Colombia o en el extranjero.

Señal 1. Ladrillo rojo visto en toda la superficie del edificio. Ladrillo tolete artesanal, sin pintar ni cubrir, con envejecimiento noble.

Señal 2. Patios interiores como corazón organizador. Espacios cerrados alrededor de los cuales gira toda la vida del edificio.

Señal 3. Agua integrada al recorrido. Espejos de agua, canales, fuentes, atarjeas. Nunca decorativa, siempre elemento activo del espacio.

Señal 4. Cubiertas y terrazas escalonadas. Volúmenes que ascienden en capas, creando recorridos por el edificio hacia arriba y vistas al paisaje.

Señal 5. Celosías caladas de ladrillo. Muros perforados que filtran la luz creando patrones de sombra. Guiño directo a la arquitectura mudéjar.

Señal 6. Integración con el paisaje. En Bogotá, casi siempre diálogo con los cerros orientales, especialmente el Cerro de Monserrate.

Señal 7. Recorridos con giros. Espacios que no se ven todos de golpe, sino que se van descubriendo caminando, con esquinas y umbrales que revelan cada vez algo nuevo.

Si un edificio cumple con cuatro o más de estas siete señales, y está en Colombia, es muy probablemente de Salmona o de alguien fuertemente influenciado por él.


Conclusión

Rogelio Salmona murió en Bogotá el 3 de octubre de 2007, a los 78 años. Dejó atrás una obra vastísima, coherente, admirada nacional e internacionalmente. Y dejó también un pensamiento arquitectónico que sigue siendo referencia para las nuevas generaciones. Su historia es la de un arquitecto que tenía todo para irse al circuito global y eligió Colombia. Y eligió hacer arquitectura profundamente colombiana durante cincuenta años seguidos.

Esa decisión, sostenida en el tiempo, es lo que hace que hoy tengamos las Torres del Parque enmarcando el Cerro de Monserrate, el Archivo General resguardando la memoria del país, la Casa de Huéspedes recibiendo a los invitados de Colombia frente al Caribe, el Parque Biblioteca Virgilio Barco convocando a las familias bogotanas los fines de semana. Todas obras que no existirían sin la decisión de un joven arquitecto de volver a su país en 1957.

En el próximo capítulo de la serie de 30 arquitectos vamos a conocer al arquitecto más famoso de Brasil: Oscar Niemeyer, contemporáneo de Salmona, con una sensibilidad y una obra opuestas en muchos sentidos y sin embargo comparables en su ambición latinoamericana.

Si te interesa seguir con dos lecturas cercanas del cluster de arquitectos, hay una que profundiza en el patrón compartido de la vanguardia latinoamericana del siglo XX: los arquitectos latinoamericanos que Europa no nombró suficiente y que hoy la crítica mundial rescata. Y otra biografía cercana en tono y ambición: Lina Bo Bardi, la arquitecta italiana que huyó de la guerra y cambió Brasil para siempre, otra figura latinoamericana clave del mismo momento histórico.


Referencias

  • Fundación Rogelio Salmona. Sitio oficial con biografía, obras y publicaciones del arquitecto. Bogotá.
  • Wikipedia. Rogelio Salmona. Enciclopedia Wikipedia.
  • Enciclopedia del Banco de la República de Colombia. Entrada dedicada a Rogelio Salmona. Bogotá.
  • Revista Axxis. Rogelio Salmona: la historia del arquitecto que transformó la manera de habitar y recorrer Bogotá. Bogotá.
  • Informes de la Construcción. Rogelio Salmona y la arquitectura con ladrillo en Colombia. Artículo académico.
  • Radio Nacional de Colombia. Rogelio Salmona: obra, pensamiento y legado. Bogotá.
  • Revista SusBCity, Universidad de Panamá. Rogelio Salmona: poetizando la arquitectura.
  • Dialnet. Rogelio Salmona: errancias entre arquitectura y naturaleza. Tesis académica.
  • Alvar Aalto Foundation. Alvar Aalto Medal 2003 laudatio. Helsinki.
  • Ministerio de Cultura de Colombia. Documentación oficial de la candidatura de las obras de Salmona a Patrimonio Mundial UNESCO. Bogotá.
  • Bibliografía sobre Le Corbusier y sus discípulos latinoamericanos.
  • Bibliografía sobre arquitectura mudéjar española y su influencia en América Latina.

Nota: este artículo es un texto de divulgación con fines educativos, segundo capítulo de la serie "30 arquitectos que todo amante de la arquitectura debería conocer". Para investigaciones académicas específicas sobre Rogelio Salmona se recomienda acudir directamente a la Fundación Rogelio Salmona en Bogotá y a la bibliografía especializada disponible en las principales escuelas de arquitectura de Colombia y del mundo.

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